Las salsas para pescados blancos son el touch perfecto para elevar un simple corte a una experiencia gastronómica excepcional. Descubre un estallido de sabores con seis salsas para pescado blanco perfectas, como: la Bilbaína, la Meuniere, la Salsa Verde, la de Tomate y albahaca, la de Mostaza y miel o la de Mantequilla noisette y almendras.
El pescado blanco es un ingrediente versátil y saludable, conocido por su textura suave y su sabor delicado. Sin embargo, para realzar al máximo sus cualidades, la elección de la salsa correcta es fundamental.
Todos los pescados blancos ofrecen un escenario libre para una amplia variedad de sabores y texturas. Las salsas que te presentamos no solo realzan su sabor natural, sino que también permiten experimentar con diferentes combinaciones. La clave está en equilibrar la acidez, la dulzura, y las notas herbáceas o cremosas para complementar la delicadeza del pescado sin abrumarlo. Sin duda, tendrás las herramientas para transformar cualquier plato de pescado blanco en una verdadera delicia culinaria. Todas las salsas que te proponemos tienen el visto bueno de los maestros pescaderos del Mercado de Chamartín. Un seguro de fiabilidad.
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Salsas para pescados blancos
A continuación, te mostramos cinco recetas de salsas para pescado blanco que combinan perfectamente. Que hay muchas más, sin duda, pero como diría Jack, “vamos por partes”.
Salsa de mostaza y miel

La dulzura de la miel contrarresta el sabor picante de la mostaza, creando una salsa suave pero con carácter. Esta salsa para pescados blancos es perfecta para el bacalao o la lubina, donde el equilibrio de sabores añade profundidad sin sobrecargar el plato.
Ingredientes
- 3 cucharadas de mostaza Dijon
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharada de vinagre de manzana
- 50 ml de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
En un tazón pequeño, mezcla la mostaza, la miel y el vinagre hasta que estén bien combinados.
Añade el aceite de oliva poco a poco mientras bates la mezcla para emulsionar la salsa.
Sazona con sal y pimienta al gusto.
Salsa verde de hierbas frescas

Las hierbas frescas, con sus sabores brillantes y aromáticos, son un acompañamiento ideal para el pescado blanco. Esta salsa verde es especialmente adecuada para pescados como el bacalao o el róbalo, cuya carne absorbe y se complementa perfectamente con la intensidad de las hierbas sin ser abrumadora.
Ingredientes
- 1 manojo de perejil fresco
- 1 manojo de cilantro fresco
- 1 manojo de albahaca fresca
- 1 diente de ajo
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- Zumo de 1 limón
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
Coloca el perejil, el cilantro, la albahaca y el ajo en un procesador de alimentos.
Tritura hasta que las hierbas estén bien picadas.
Con el procesador en funcionamiento, añade lentamente el aceite de oliva y el jugo de limón hasta obtener una salsa homogénea.
Ajusta la sazón con sal y pimienta al gusto.
Salsa de tomate y albahaca

La salsa de tomate y albahaca aporta una dulzura ligera y un sabor herbáceo que complementa muy bien la suavidad del pescado blanco. Un ejemplo armonioso entre las salsas para pescado blanco. Esta combinación es particularmente buena para pescados como el pargo, la merluza o el bacalao, donde los sabores de la salsa se entrelazan con la carne del pescado sin dominarla.
Ingredientes
- 4 tomates maduros
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla pequeña finamente picada
- 1 manojo de albahaca fresca
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
Pela y corta los tomates en cubos pequeños.
Calienta el aceite de oliva en una sartén y añade la cebolla y el ajo. Sofríe hasta que estén tiernos.
Añade los tomates y cocina a fuego lento durante 15 minutos, removiendo ocasionalmente.
Agrega la albahaca picada y sazona con sal y pimienta al gusto.
Cocina durante 5 minutos adicionales y sirve sobre el pescado.
Salsa de mantequilla noisette y almendras

La mantequilla noisette es una elaboración que por sí sola no se consume como tal. Se trata de eliminar la parte no grasa de la mantequilla, o sea, el suero y luego tostar la mantequilla hasta que adquiera un tono tostadito, sin que llegue a quemarse.
Lo que se consigue es una mantequilla con un ligero sabor que nos puede recordar a avellanas, aunque hay gente que dice que le recuerda más a la nuez.
La mantequilla noisette combinada con el crujiente de las almendras, aporta una textura y un sabor profundo que complementa de maravilla pescados como la corvina o el lenguado. La adición del limón ayuda a equilibrar la riqueza de la mantequilla.
Ingredientes
- 100 g de mantequilla sin sal
- 50 g de almendras fileteadas
- Zumo de medio limón
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio-bajo, cocinando hasta que adquiera un color dorado y un aroma a nuez (esto es la mantequilla noisette).
Añade las almendras y cocina hasta que estén doradas y crujientes.
Retira del fuego y añade el jugo de limón, sal y pimienta al gusto.
Vierte la salsa inmediatamente sobre el pescado.
Salsa bilbaína

La salsa bilbaína es una preparación clásica de la cocina vasca, por su sencillez es triunfadora entre las salsas para pescado blanco, del tipo la merluza, el bacalao o el lenguado. Esta salsa se caracteriza por su sabor intenso y equilibrado, gracias a la combinación de ajo, guindilla y vinagre. Es una salsa sencilla de hacer, pero con mucho carácter, que realza el sabor del pescado sin opacarlo. ¡Un clásico que no pasa de moda!
Ingredientes
- 4 dientes de ajo
- 1 guindilla seca (opcional)
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de vinagre de vino blanco
- Sal al gusto
- Perejil fresco picado (opcional)
Preparación
Pela y corta los dientes de ajo en rodajas finas. Este es uno de los ingredientes principales que aportará un sabor aromático y profundo a la salsa.
En una sartén pequeña, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Asegúrate de no sobrecalentar el aceite, ya que los ajos podrían quemarse rápidamente.
Añade los ajos en rodajas a la sartén y frielos hasta que estén dorados y crujientes. Este proceso puede tardar unos 3-4 minutos. Añade también en este momento para que el aceite absorba su sabor picante.
Cuando los ajos estén dorados, retira la sartén del fuego y añade con cuidado el vinagre. Esto puede provocar un chisporroteo, así que hazlo con precaución. Remueve bien para que el vinagre se mezcle con el aceite y los ajos.
Sazona con sal al gusto y, si lo deseas, un poco de perejil fresco picado para darle un toque de color y frescura.
Vierte la salsa caliente directamente sobre el pescado recién cocido. La salsa bilbaína también se puede utilizar sobre otros mariscos o incluso verduras.
Si prefieres una salsa menos picante, puedes omitir la guindilla.
El vinagre es clave en esta salsa, así que ajusta la cantidad según tu preferencia de acidez.
La salsa bilbaína es una opción rápida y llena de sabor, perfecta para acompañar platos de pescado blanco.
Salsa meunière

La salsa Meunière es una receta icónica de la cocina francesa, perfecta como salsas para pescado blanco como el lenguado, el bacalao o la trucha. Su sencillez y elegancia radican en la combinación de mantequilla, limón y perejil, lo que la convierte en una salsa ligera pero sabrosa que realza la delicadeza del pescado sin sobrecargarlo.
Ingredientes
- 100 g de mantequilla sin sal
- Jugo de 1 limón
- 2 cucharadas de perejil fresco finamente picado
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharada de alcaparras (opcional)
Preparación
En una sartén a fuego medio, derrite la mantequilla. Cocina hasta que adquiera un color dorado y comience a emitir un aroma a nuez. Este paso es crucial para lograr el sabor característico de la salsa Meunière, pero debes tener cuidado de no quemar la mantequilla.
Una vez que la mantequilla esté dorada, retira la sartén del fuego y añade el jugo de limón lentamente. El limón aporta un toque ácido que equilibra la riqueza de la mantequilla.
Agrega el perejil fresco finamente picado. Este ingrediente aportará frescura y color a la salsa.
Si te gustan las alcaparras, puedes incorporarlas en este momento para dar un toque salado y un poco más de textura.
Ajusta el sabor con sal y pimienta al gusto, y la salsa está lista para ser vertida sobre el pescado.
La salsa Meunière es ideal para aquellos que buscan una opción simple pero sofisticada para realzar sus platos de pescado blanco. ¡Una verdadera joya de la cocina clásica!
Ya nos contarás cuál te gusta más.
