Gambas en la cocina son sinónimo de sabor, rapidez y versatilidad. Desde los tradicionales platos mediterráneos hasta los exóticos currys tailandeses y las explosivas recetas criollas de Nueva Orleans, este marisco se reinventa en cada continente. Descubre cómo convertir unas simples gambas en experiencias gastronómicas únicas que sorprenderán a tu paladar y te harán viajar sin salir de casa.
Las gambas son un ejemplo perfecto de cómo un mismo ingrediente puede viajar y transformarse según el lugar del mundo en el que se cocine. Desde las cazuelas de barro españolas hasta los wok tailandeses o las cocinas criollas de Luisiana, este marisco se adapta a todo tipo de culturas y paladares.
La versatilidad de este marisco lo ha convertido en un ingrediente muy apreciado en la gastronomía mundial. Su sabor delicado, su textura jugosa y la rapidez con la que se cocinan las convierten en un producto imprescindible tanto en platos sencillos como en elaboraciones sofisticadas. Cada región del planeta ha sabido adaptarlas a su estilo culinario, incorporando especias, técnicas de cocción y acompañamientos propios de su cultura.

Te invitamos a subir a un viaje culinario a través de tres continentes —Europa, Asia y América— para descubrir cómo un mismo producto puede transformarse en recetas muy distintas pero igualmente deliciosas.
Contenido
Europa: Gambas al ajillo, la tradición mediterránea
En Europa, las gambas forman parte de la dieta desde hace siglos, especialmente en los países bañados por el Mediterráneo. España es uno de los referentes, con la célebre receta de gambas al ajillo, un plato sencillo pero cargado de sabor.

Ingredientes básicos
- Gambas frescas medianas o grandes
- Ajos laminados
- Aceite de oliva virgen extra
- Guindilla seca (opcional)
- Sal y perejil fresco
Preparación
La clave está en el aceite: se calienta en una cazuela de barro con abundante ajo y, en algunos casos, un toque picante con guindilla. Las gambas se añaden apenas unos minutos, el tiempo justo para que adquieran ese color rosado característico sin perder jugosidad.
Este plato no solo es popular en bares de tapas, también en casas particulares como receta rápida para compartir. El chef José Andrés, uno de los mayores embajadores de la cocina española en Estados Unidos, suele destacar las gambas al ajillo como ejemplo perfecto de cómo con tres ingredientes básicos se puede lograr un sabor universalmente irresistible.
Las cazuelas de barro repletas de suculentas gambas en aceite borboteante forman parte del patrimonio culinario de Madrid y un imprescindible de cualquier recorrido gastronómico por las tabernas de la capital. Un auténtico clásico.
Asia: Gambas al curry tailandés

En Asia, las gambas adoptan un papel protagonista en currys, sopas y salteados. Tailandia, en particular, ofrece una versión aromática y especiada con su curry de gambas en leche de coco, donde lo dulce, lo picante y lo ácido se equilibran de manera magistral.
Ingredientes básicos
- Gambas frescas y peladas
- Pasta de curry rojo (o verde, según preferencia)
- Leche de coco
- Salsa de pescado (nam pla)
- Lima y hojas de albahaca tailandesa
- Verduras como pimiento, calabacín o brotes de bambú
Preparación
Se comienza salteando la pasta de curry en un poco de aceite para liberar sus aromas. Después se añade la leche de coco, que suaviza el picante y aporta cremosidad. Las gambas se incorporan en el último momento, junto con las verduras, para conservar su textura.
En Tailandia, los currys son parte de la vida cotidiana y símbolo de hospitalidad. El chef australiano David Thompson, especialista en cocina tailandesa con estrella Michelin, afirma que “las gambas en curry muestran el alma de la gastronomía tailandesa: equilibrio entre intensidad y frescura”.
Como curiosidad, en mercados flotantes de Bangkok, es común encontrar pequeñas cocinas improvisadas donde preparan currys de gambas en barcas, ofreciendo el plato directamente desde el agua, lo que convierte la experiencia en algo único.
América: Gambas al estilo criollo en Nueva Orleans
En el continente americano, y más concretamente en Estados Unidos, la ciudad de Nueva Orleans ha dado al mundo un sinfín de recetas con fuerte influencia criolla. Una de las más reconocidas es el shrimp creole, o gambas al estilo criollo, que combina la cocina francesa, española y africana en un solo plato.

Ingredientes básicos
- Gambas frescas
- Cebolla, apio y pimiento (la “Santísima Trinidad” de la cocina criolla)
- Tomates triturados
- Caldo de pollo o de pescado
- Especias como cayena, pimienta negra, orégano y tomillo
- Arroz blanco para acompañar
Preparación
La receta empieza con un sofrito de cebolla, apio y pimiento, base fundamental de la cocina de Luisiana. A este se añaden los tomates y las especias, que se cocinan lentamente hasta crear una salsa espesa y fragante. Las gambas se incorporan al final, como en las recetas anteriores, para mantener su sabor y textura intactos.
El shrimp creole es un reflejo de la historia multicultural de Nueva Orleans. La chef Leah Chase, conocida como la “Reina de la cocina criolla”, popularizó esta receta en su restaurante Dooky Chase’s, convirtiéndola en símbolo de resistencia cultural y orgullo local.
Durante los famosos carnavales de Mardi Gras(Martes de Carnaval) de Nueva Orleans, las gambas criollas son uno de los platos más servidos, ya que su sabor especiado combina perfectamente con el ambiente festivo y colorido de la ciudad.
Cada una de estas recetas diferentes de gambas en la cocina nos recuerda que la gastronomía no es solo cuestión de alimentar el cuerpo, sino también de conectar con tradiciones, historias y formas de vida. Las gambas, con su sabor único, logran tender puentes entre continentes y nos invitan a descubrir el mundo a través del paladar.
Gambas en la cocina: consejos básicos
Independientemente de la receta o del continente, hay algunos trucos universales para conseguir que las gambas queden jugosas:

- Cocción breve: Bastan unos pocos minutos. Si se pasan de tiempo, se vuelven gomosas.
- Calor alto: Incorporarlas siempre con la sartén o el wok bien caliente.
- Frescura: Elegir gambas de buena calidad es fundamental; el marisco congelado puede usarse, pero lo ideal es descongelarlo lentamente en la nevera. En cualquier caso, el mejor consejo lo encontrarás de la mano de los expertos pescaderos del Mercado de Chamartín.
- Aromas complementarios: Ajo, limón, hierbas frescas o especias potencian su sabor sin enmascararlo.
Probar estas tres versiones —al ajillo, al curry y al estilo criollo— no solo es un placer para los sentidos, sino también una forma de recorrer tres continentes sin salir de casa.

Buena receta, la recomiendo Las gambas por sí solas, cuando son buenas, no necesitan nada más: sabor limpio, textura jugosa y ese punto dulce natural del marisco que marca la diferencia. Un producto sencillo pero con mucha personalidad.